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| Costa ricamente verde |
| Redacción El Universal Miércoles 18 de julio de 2007 |
| Este país centroamericano está hecho para disfrutarlo al aire libre, a la sombra de su tupida vegetación
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| Costa Rica es frondosamente verde; la tierra del turismo de aventura y la naturaleza. El punto de partida para conocerla es San José. El destino más apartado apenas se encuentra a tres horas de la capital. BIODIVERSIDAD La riqueza de este país está en su espesa vegetación y diversidad de fauna. Sus 51 mil kilómetros cuadrados resguardan 5% de la biodiversidad del planeta. En todo su territorio crecen más de mil 500 especies de orquídeas. En una sola hectárea habitan hasta 100 especies de árboles. Según el parque que visites puedes observar seis especies de tucanes, 6 mil 500 especies de mariposas, 163 anfibios, entre ellos ranas exóticas y venenosas como la blue jeans (de color rojo y patas azules). Los destinos elegidos por las tortugas para desovar son Tortuguero, playa Grande, Tamarindo, Ostional y playa Nancite. Si quieres participar de este gran acontecimiento, existen programas de conservación en los que turistas y gente local liberan tortugas bebés para conducirlas en su travesía al mar. TURISMO RURAL Deja la rutina urbana y busca tu parte campirana en parajes a veces poco explorados. Convive con familias que habitan la zona rural. Ya sea que te hospedes en cómodas cabañas o en sus propias casas, puedes ayudar a ordeñar vacas, reforestar las zonas de humedales, ir de pesca, secar granos de café o visitar poblaciones indígenas para conocer su cotidianidad, costumbres, historia y probar su gastronomía. Muchas de las veces, los anfitriones son los propios campesinos. ¿Quieres dar un paseo? Hay varios medios de transporte para ello: a caballo, en bici o canoa. ECOTURISMO El Parque Nacional Manuel Antonio (a 157 kilómetros al sur de San José), ubicado en el Pacífico, es un bosque tropical húmedo con manglares que puedes recorrer en kayak, playas de arena donde además de tumbarte al sol, paseas a caballo, e islas para observar cantidad de aves. Este parque lo habitan mapaches, felinos, monos de cara blanca, perezosos, coatíes, tortugas y fauna marina como mantarrayas y morenas. La reserva biológica de Monteverde (a cuatro horas de la capital) es un enorme santuario de vida silvestre, en la cordillera de Tilarán. Con paciencia y mucho amor a las aves se pueden observar alrededor de 400 especies, entre ellas el quetzal. Eso sí, llueve mucho durante todo el año. Ésta fue la reserva del hoy extinto sapo dorado. Largos puentes colgantes, ríos, mariposarios, cascadas y arroyos son parte de su atractivo. Y si decides pasar la noche en este bosque nuboso, tienes la opción de hospedarte en un lodge, cabaña privada o en un hotel común y corriente. El Parque Nacional Volcán Poás es una atracción explosiva que no hay que perderse. El volcán alcanza los 2 mil 708 metros de altura y desde 1989 ha incrementado su emisión de gases. Está formado por dos cráteres. El más grande mide un kilómetro y medio de diámetro y 300 metros de profundidad. Contiene una laguna de agua caliente con fumarolas activas. De igual forma se organizan excursiones al volcán Arenal, otro de los colosos activos de Costa Rica. Por las noches se observan las emanaciones de lava mientras te relajas en una piscina de aguas termales.
AVENTURA AL AIRE LIBRE Costa Rica es la reina del canopy, una serie de cables o tirolesas a través de los cuales los osados visitantes se deslizan sostenidos de un arnés, entre las copas tupidas de los árboles. Los hay en casi todo el territorio: Monteverde, San Lorenzo (con 19 plataformas y uno de los cables más largos del país de 750 metros), en el Parque Nacional Braulio Carrilo (a 45 minutos de San José), a los pies del volcán Arenal, en las montañas de San José y el área de Jacó, entre otros más. Si te atraen las aguas bravas, el río Pacuare es uno de los mejores escenarios para hacer rafting por sus rápidos de clase IV. El país lo promociona como uno de los 10 mejores del mundo para esta actividad. El Reventazón es otro cauce turbulento. Hace honor a su nombre que significa "aguas reventando". El Corobicí es para los más miedosos o principiantes o para aquellos que prefieren un recorrido más panorámico que agitado. |
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1 comentario:
Hola!
Perdón por el comentario fuera de tema, pero les escribo para hacerles saber que acabo de publicar un nuevo escrito sobre el problema del Torrellero, esta vez es un comunicado que escribió el amigo Leobardo, haciendo click aquí podrán leerlo.
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